miércoles, 2 de febrero de 2011

Cobayas humanas,pero sin huella


Buscando demostrar que es posible incorporar hábitos más amigables con el ambiente sin dejar de vivir una vida normal, la familia sueca Lindell comenzó a participar del desafío “Vida a una tonelada“.

La propuesta consiste en que los cuatro integrantes se instalen en una casa ecológica ubicada en las afueras de Estocolmo por seis meses. Durante ese período, deberán demostrar si pueden vivir de manera más eficiente, reduciendo sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) a una tonelada por persona al año, cuando lo habitual es entre seis y siete toneladas.
Luego de que Hannah, una de las hijas del matrimonio, se anotara para el experimento, la familia fue seleccionada y hoy es parte de este desafío a través del cual podrán difundir formas de vida más ecológicas y concientizar sobre la necesidad de incorporar nuevos hábitos.

Mientras que el aislamiento y los paneles fotovoltaicos dispuestos en la construcción proveerán toda la energía del hogar y de su auto eléctrico, para calcular su huella de carbono también serán considerados aspectos como la alimentación, la vestimenta y los muebles. Esto implica que los Lindell deban prescindir de algunos lujos a los que estaban acostumbrados para vivir con lo necesario y no generar una contaminación que sobrepase sus objetivos.
El novedoso e interesante proyecto surge de la propuesta de tres empresas: una relacionada con la construcción, otra con la energía y la última vinculada con la fabricación de automóviles. “Vida a una tonelada” quizás sirva de incentivo para demostrar que cada uno desde su hogar puede proponerse un desafío personal para comenzar a vivir cada vez más en armonía con el medio ambiente.
 Un interesante experimento  del que intentaré traspasar los resultados que ofrezca.
 Fuente www.tuverde.com